En pleno corazón del Valle de Uco, iniciamos un nuevo trabajo estratégico en la finca El Desafío, ubicada en el departamento de Tunuyán (Mendoza).
El cultivo: durazno, uno de los frutales más sensibles al frío durante sus primeras etapas.
¿Por qué lo hacen?
Porque los frutales de carozo florecen antes de brotar, y esa etapa floral es altamente vulnerable a las heladas.
El equipo de El Desafío tiene algo claro: saber no es un costo, es una inversión.
Tomaron la decisión de medir el comportamiento térmico de su campo con el mayor nivel de detalle posible, para anticiparse a los escenarios críticos y decidir con base científica.
¿Qué vamos a medir?
✅ El comportamiento térmico interno del campo, en tiempo real
✅ La duración, intensidad y tasa de descenso de cada evento de helada
✅ La variabilidad entre zonas cálidas y frías dentro del mismo predio
¿Qué vamos a entregar?
Un modelo térmico de alta resolución, con zonas de manejo diferenciadas y recomendaciones concretas para reducir pérdidas y optimizar decisiones agronómicas.
En zonas frías de alta producción, suponer dónde hace más o menos frío no alcanza.
Este tipo de análisis transforma la incertidumbre climática en decisiones rentables.
Es conocimiento aplicado al campo. Y ya está en marcha.
📍 Ubicación: Tunuyán, Mendoza


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